La opinión del cumplimiento de obligaciones fiscales es un documento que emite el SAT y que dice, en una palabra, si estás al corriente. Cada vez más clientes grandes, dependencias y bancos la exigen antes de contratar o de pagar.
Qué revisa
- Que estés inscrito y localizable en el RFC.
- Que no tengas declaraciones omitidas de las obligaciones registradas.
- Que no tengas créditos fiscales firmes sin pagar ni garantizar.
- Que estés al corriente en las obligaciones que tu régimen implica.
La causa más común, y la más absurda
Una obligación registrada que ya no ejerces. El caso típico: te diste de alta hace años con una actividad que después dejaste, nunca presentaste el aviso de disminución de obligaciones, y el sistema sigue esperando declaraciones de algo que ya no haces. Cada mes que pasa suma una omisión más.
No debes impuestos. Debes avisos. Y el sistema no distingue.
Cómo se arregla
- Genera la opinión y lee el detalle: el documento dice qué obligación aparece incumplida y de qué periodos.
- Distingue entre lo que realmente debes presentar y lo que ya no te corresponde.
- Presenta lo que falta, aunque sea en ceros.
- Presenta el aviso de actualización de actividades u obligaciones para lo que ya no ejerces.
- Si hay créditos fiscales, revisa si están firmes, si proceden y si conviene pagarlos, garantizarlos o impugnarlos.
- Vuelve a generar la opinión: no se actualiza sola en el momento, hay que consultarla de nuevo.
Qué hacer si el cliente ya te la está pidiendo
Habla con el cliente. La mayoría de las áreas de compras aceptan un compromiso de regularización con fecha si se les explica el motivo. Lo que no aceptan es el silencio.
Mantenerla positiva
La opinión se genera cuando alguien la pide, pero el estado que refleja es continuo. Revisarla mensualmente, aunque nadie la esté pidiendo, es la forma barata de enterarte de que algo se desconfiguró.
Este artículo explica reglas generales y no sustituye la asesoría sobre un caso concreto. Las disposiciones fiscales cambian cada ejercicio: antes de decidir, confírmalo con tu contador o escríbenos.




