Análisis financiero
Razones de liquidez, apalancamiento y rentabilidad, leídas en español: qué está pasando y qué hacer al respecto.

Números para decidir, y para que alguien más te preste
Un estado financiero sirve para declarar; un análisis financiero sirve para decidir. Armamos proyecciones, valuamos el negocio y preparamos los expedientes con los que se pide un crédito o se busca un apoyo.
Razones de liquidez, apalancamiento y rentabilidad, leídas en español: qué está pasando y qué hacer al respecto.
Escenarios de ingresos, costos y flujo a 12, 24 o 36 meses, con los supuestos escritos para poder discutirlos.
Información en formato gerencial, distinta de la que se presenta al fisco porque responde otras preguntas.
Cuánto vale el negocio para venderlo, para admitir a un socio o para repartir una herencia.
Integración del expediente para bancos u otras instituciones financieras, con los estados financieros que piden.
Preparación del caso para inversión en etapa temprana.
Identificación e integración de solicitudes de apoyos y programas de fomento a los que el negocio puede aplicar.
El expediente financiero pesa tanto como la garantía.
Sin una valuación con método, la negociación se vuelve pulso.
Abrir sucursal o comprar equipo se decide con flujo proyectado, no con el saldo del banco.
Quien pone el dinero pide supuestos, no entusiasmo.
Depende del giro y del propósito de la valuación: flujos descontados, múltiplos comparables o valor de activos. En el informe se explica el método elegido y por qué.
Integramos el expediente y acompañamos el proceso con la institución. La aprobación es del banco; lo que sí depende de nosotros es que el expediente no se caiga por información incompleta o inconsistente con tus declaraciones.
Apoyos y programas de fomento que no se regresan si se cumplen las reglas de operación. Identificamos a cuáles califica tu negocio e integramos la solicitud.
Deben ser consistentes con tus declaraciones: si no lo son, el banco lo detecta. Lo que cambia es la presentación y el nivel de detalle.
Cuéntanos tu régimen, tu giro y cuántos empleados tienes. Te contestamos con un diagnóstico y una propuesta por escrito.


